lunes, diciembre 31, 2007

Final de año.


Me importa poco estas fechas, no me quiero hacer el malo, en realidad no me importan. La verdad que cada día me vuelvo más amargado y apenas tengo 29. Admiro a personas como Jaime Muñoz y su mujer, Renata Chapa, quienes todavía encuentran esperanzas en las personas(para saber porqué entra a su blog). Cada vez creo menos en los demás, a veces ni siquiera en mismo. Un ejemplo: hace unos días murió el hermano de un actualmente distanciado amigo. No me gustan los sepelios, no me gustan esos ritos, así que no fui. Tal vez sí soy una mierda, pero en realidad tampoco quiero para mí ni sepelio ni entierro ni nada por el estilo. Que me quemen y me tiren en donde sea.
El caso es que estas fechas me revientan y son la excusa perfecta para recluirme. Ni visitar a mi familia cercana y apenas ver a los amigos, no creo que el próximo año sea mejor, es más, creo que va a ser peor. Por eso no festejo nada, solamente espero que comience el siguiente mes para empezar a ganar dinero que ahora me quedan tres pesos en mi cuenta y, aunque he aprendido a no preocuparme, si me gusta tener disponible unos billetes.

martes, diciembre 04, 2007

Una Replicante más


También me ha dado mucha felicidad la nueva Replicante. El diseño cada vez está más bonito, aunque su editor cada vez está más viejo y acabado. Esperamos que el clima tapatío lo mantenga como si estuviera congelado.
La Repli se consigue en cualquier tienda del señor Slim que se supone que son farmacias pero venden hasta guayaberas.

Fin de año y los créditos


He terminado el semestre y oficialmente ingreso al desempleo, de aquí hasta mediados de enero. Es una vida ingrata. Mi hija cada vez gasta más y la vida cada vez está más cara. Pero he descubierto el crédito. Ahora puedo entender el dicho: "quien nada debe, nada tiene".
Así, con mi crédito Cimaco he comprado algunas cosas que me causan felicidad: un aparato de aire lavado (para aquellos que no sepan que es esto explico brevemente: es un cubo con tres puertas que en su interior tienen paja, aunque ùltimamente les ponen un material plástico nuevo. Esta paja es mojada por unos tubos que recogen agua almacenada del fondo del cubo. En medio de éste existe un abanico en círculo, al girar envía aire a unos ductos de aluminio que se introducen a la casa. El aire es frío y húmedo. Este sistema es lagunero y especial para nuestro insoportable calor seco), un traje fino (el primero en mi vida), ropa para mi hija, un calefactor y finalmente, un libro que me ha dado momentos de felicidad aterradora: No es país para viejos.
Me explico;la obra de Corman McCarthy mantiene al lector al borde de la página, preparado para darle la vuelta y seguir con esta historia de narcos, asesinos, rancheros y millones de dolares.
El fin de semestre me ha permitido volver a hacer lo que más me gusta: leer. Espero no tener que volver a trabajar, pero sé que eso es no va a suceder.