viernes, julio 28, 2006

Pentor

Otra nota antes de que se me olvide. El tipo desnudo de la fotografía se llama Tim "Pricasso" Patch y parece ser el único artista que pinta con su pene. La foto se tomó en la décima Sexpo anual de Sydney, Australia. Por obvias razones, tomando en cuenta que la foto anterior no fue aceptada, ni siquiera propuse esta nota. De todas formas no lo considero ni puerco, ni inmoral ni nada de eso solamente, una vez más, gracioso.

Calendario vaquero


Esta nota no fue aceptada por mi jefa porque de inmediato pensó que los hombres nos ibamos a poner muy calientes o babear la revista o algo así. Pero aquí la pongo, porque no creo que sea erótico sino gracioso.
Los calendarios eróticos no son exclusivos de las artistas y modelos. Un grupo de jóvenes granjeras de Baviera y Austria decidieron que ellas también podrían fotografiarse con poca ropa en un calendario, pero con la diferencia de que aparecerán en ambientes campiranos. El calendario, de limitado tiraje, fue presentado en Aldersbach, Alemania el pasado junio pero podrá adquirirse a finales de este año por 25 euros (339 pesos).

Encuentro con los maxmordones

Para poder explicar que significa la palabra maxmordón tendré que contar un poco de mí y mi trabajo (qué aburrido,los dos). No quiero narrar toda mi vida laboral, así que digamos que después de varios años dando clases a pubertos preparatorianos y universitarios -que por cierto no existe una gran diferencia- concluí que esa no podría ser mi vida y me propuse cambiar de profesión. Pronto advertí que pocas cosas sabía hacer y una de ellas era leer (la otra es escuchar música, pero a nadie le pagan por eso). Entonces decidí que me zambulliría en el mundo editorial. Gracias a la ayuda de dos grandes amigos y editores comencé a aprender los secretos de tan mal pagado empleo. Compré varios libros e hice mis primeros pininos para una instituto que enseña filosofía en Guadalajara. A proposito, que mal escriben los filósofos. También en Guanatos conseguí otro empleo (en cierta época tuve hasta cuatro trabajos) y ahí comenzó mi decepción. Redactando y editando textos para un suplemento de sociales descubrí lo desagradable que puede ser soportar una jefa ignorante que se las daba de editora. Más pronto que tarde volví a Torreón a trabajar en una revistita llamada Siglo Nuevo, parte del periodicucho El Siglo de Torreón. Inicié como siempre lo hago: con interés y ganas. Y no termino de aprender que ningún empleo vale la pena. He roto mi récord y a los tres meses estoy que me urge renunciar. ¿Cual ha sido mi mayor problema en mis empleos como editor? pues los maxmordones. Leyendo el blog de mi amigo Rogelio Villarreal encontré la definición de esta extraña palabra quien a su vez la recogió del escritor Gerardo Deniz: "Maxmordón es un término en desuso que significa 'Hombre de poca estima, tardo, pasmado y sin discurso' y también 'Hombre taimado y solapado'. La palabra, rescatada por Deniz, le fue aplicada inmediatamente a uno de sus colegas, 'un sabihondo típico de editorial', uno de ésos que se solazan exhibiendo sus conocimientos del diccionario y explicando a la menor provocación la grafía o el uso correcto de tal o cual frase o palabra y por qué debe escribirse Estados Unidos y Argentina y no los Estados Unidos ni la Argentina o viceversa. Ratas de escritorio que no tienen otra cosa que hacer en su tiempo libre más que esperar a que den las ocho de la mañana para empezar a fastidiar al resto de la oficina con su sapiencia superficial."

Para encontrar el artículo completo busca aquí: http://villarreal.blogspot.com/2005_09_01_villarreal_archive.html

El caso es que encontrar esta palabrita ha sido una revelación. Así puedo catalogar a mis últimas jefas. En el suplemento Gente Bien de Guadalajara, la mujer era insoportable, gritaba e insultaba a sus subordinados, incluyéndome, pero también hablaba mal, utilizaba frases equivocadas y hacía gala de su estupidez por toda la oficina. Al principio aguanté porque se supone que soportar a tales imbéciles es signo de madurez, pero rápidamente decidí retornar a la pubertad justo igual a cuando me encabronaba con los profesores y los retaba. Pues resultó la mejor solución, esa empresita tiene tanto miedo a las demandas laborales que preferían tener a alguien conflictivo a correrlo. De todas maneras renuncié para regresar a mi tierra caliente, polvorienta y jodida. El remedio resultó peor que la enfermedad, en esta revisteta tengo una jefa insoportable, una moxmordona en toda la extensión de la palabra y su coeditora es una moxmordoncita. Mi jefa a la primera crítica que recibe menciona todo lo que sabe por pasar siete años en el DF, todo los trabajos que hizo y la cantidad de ocasiones en que fue editora. No existe manera alguna de hacer un diálogo crítico o de disentir en sus opiniones, pero así son los jefes. Cada vez que hace referencia a los empleos que ha tenido (uno de ellos fue hacer los guiones de Eugenio Derbez, creo que eso lo dice todo) me dan ganas de decirle una frase de un maestro filósofo: Lo doctor no quita lo pendejo, en referencia a que mucha experiencia no te hace más inteligente. Las exigencias de las dos moxmordonas son variadas: la primera se refiere al uso de los sinónimos, creen que mientras más útilices quedará mejor redactado, así para hablar de una casa se debe utilizar hogar, morada, residencia, cubil y todos los posibles convirtiendo cualquier texto en receptaculo de pedanterías. También detestan el uso de las palabras ese, eso, esa, esas, esos, prefieren intercambiar todas con dicho o dicha. Qué molesto tener que escribir: "dicho problema es muy amplio..." La pregunta es: ¿cuándo hablamos utilizamos dicho o ese? A pesar de que la revista es bastante mala y llena de textos sin fuentes, superficiales y prejuiciosos, las preocupaciones de mi flamante editora maxmordona son que no se vayan "ríos", esas separaciones entre palabras que en un párrafo forman una línea continua blanca, por explicarlo de alguna manera. La primera vez que me "dejó" hacer corrección a toda la revista encontré tantos errores que a la siguiente ocasión me ordenó no hacer cambios de redacción, únicamente de ortografía. El buen Roger también menciona en su texto las preocupaciones de los maxmordones similares a las de mi jefa: "...de los que evitan divisiones de palabras que empiecen en pene- o ano- y terminen en -culo o -teta y que tratan a toda costa de impedir la cercanía de dos o más adverbios en mente y eliminan con saña callejones, viudas, colas y otras excrecencias tipográficas que la tecnología digital no ha podido exterminar todavía". ¿Cual es la solución contra los maxmordones?, me temo que no existe ninguna, hay que recordar que se encuentran por todas partes -ahora mismo tengo una a un lado- suelen conseguir los puestos directivos gracias a su zalamería y a la capacidad de sorprender a los dueños de las empresas. Para un pobre subempleado sólo quedan dos caminos: callar y apechugar (y escribir un blog) o renunciar mentándole la madre a su maxmordona en turno. Estoy a punto de optar por lo segundo.

Salud.

(No fue necesario, justo el día en que terminé este texto me corrieron. Mi exjefecita fue tan cobarde que no pudo despedirme ella misma, tuvo que enviar a alguien más)

jueves, julio 27, 2006

¿Por qué no deben contarse de nuevo los votos?

Porque la democracia mexicana es una mamada.
Porque no tiene caso gastar más dinero en nuestra democracita.
Porque no hay que perder de vista que ninguno de los candidatos nos va a sacar de la mierda en la que estamos hundidos hasta la barbilla.
Porque habrá que encararlo, este país no tiene solución.
Porque las multitudes de cualquier partido nunca pueden tener la razón.
Porque las masas no piensan y estas son las que impulsan tanto a Lopéz Obrador como a Calderon.
Porque en cualquiera de los dos gobernará con más de la mitad del país en contra.
Porque los políticos no responden a las bases de los partidos sino a sus propios intereses.
Porque es absurdo y no se va a transparentar nada.
Porque todos los candidatos se muestran como cerdos anhelantes de poder.
Porque es muy triste observar a los artistas e intelectuales mexicanos defender a un político (¿qué no aprendieron del pasado o tenían un hueso muy jugoso que se les escapó de las manos?)
Porque todos deberíamos desconfiar de los políticos tan sólo por el hecho de pedirnos que votemos por ellos.
Porque toda la argumentación, raciocinio y diálogo se van a la basura con las declaraciones de AMLO quien no conoce lo que significan las palabras: tolerancia y negociación.
Por todo lo anterior y por lo que vaya surgiendo en los siguientes días, dejemos las cosas como están, de todas maneras seguiremos en el basurero.

Salud.

Primero que nada

¿Por qué un blog? Pues la primera razón es porque en mi trabajo tengo bastante tiempo muerto y no puedo ponerme a leer, ni a escuchar música, ni a dormir, ni a platicar y podría hacer la lista mucho más larga, pero ya sabemos todos como es eso.
Otra razón tiene que ver con mis amigos, tengo varios que tienen blogs: Rogelio Villarreal, Bef, Juan Carlos Reyna, Lilián Solórzano, Julián Etienne, Mariana Martínez, Guillermo Fadanelli, Mauricio Bares y otros que en este momento no recuerdo.
Pero creo que realmente estoy creando este lugar electrónico para sacar una gran serie de frustraciones acumuladas, para quejarme, pues. Son desde las típicas de cualquier subempleado asalariado hasta las de cualquier mexicano jodido como la gran mayoría.
Así que habrá muchas quejas, muchas. También ocasionalmente algunas mentadas y a veces daré alguna buena noticia, pero muy pocas veces.
Quienes se molesten con mi actitud pesimista, nomás recuerden que el mundo a diario me ha dado muchos argumentos.
Bien esto fue el primer post, a ver cuantos más me dan ganas de seguir subiendo.