lunes, agosto 28, 2006

Justificaciones

Explicando el post anterior: lo creé en un momento de mucho sueño, me disculpo por hacer perder el tiempo a varios lectores. La primera crítica vino por parte de mi amigo Jaime Muñoz, quien comparó este espacio con un diario de quinceañera punketa (el adjetivo me encantó).
Trataba de explicar con pocas palabras cada uno de mis días. Entre atender mi hija, quien tiene apenas mes y medio de vida, y trabajar mi vida se escurre rápidamente. En lo único que pienso es en dormir. Me disculpo por los excesivos auumm y otras majaderías. Eso es lo que pasa cuando se hace cualquier cosa con sueño.

3 comentarios:

jimena kun dijo...

Saber quejarse es un arte.

El comentario prometido, y aquél que me puede llevar a la perdición al salir del anonimato de la blogsfera, algún día tenía que pasar.

Saludos!

Mariana dijo...

yo quiero un perro, todavía no quiero un hijo. también quiero un asistente que me quite la mitad de mi chamba de encima. también quiero dormir

MaRS. KITKAT dijo...

Yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar... No es cierto, eso quiere Roberto Carlos* y ni siquiera sé si sigue vivo.. ¿Por qué no fui una quinceañera punketa?
Tus lectores te damos permiso de decir aummm cuantas veces quieras (ya me tomé la libertad de hablar por todos) ¡Te mando un abrazo!

*El cantante, no el futbolista